“PACHACUTEC… NO ES UNA LEYENDA”

En: https://amazoniapasionista.wordpress.com/
Es un retorno a lo divino, un retorno a las fuentes de donde venimos, aquello que nos prodiga vida. Los indígenas de américa así lo intuían, por eso respetaban y amaban a la naturaleza, cosa que el mundo “moderno” lo está perdiendo, destruyéndola incluso. Causa de esta separación NATURALEZA-HOMBRE es la alteración del medio ambiente, el calentamiento global y la degradación de los valores que acarrea una destrucción del hombre mismo. Nuestros antiguos, en su sabiduría, equilibraban los valores y las formas de vida, ahora todo es vanalizado a simples placeres y metas materiales. Los seres humanos de hoy decimos: “no hay ningún Dios en el horizonte, por lo tanto no hay a quién dar cuenta ni a quién amar…” Somos como máquinas autómatas que vamos a nuestra propia destrucción. Primero lo estamos haciendo con la naturaleza, destruyéndola en el mismo germen donde comienza la vida, el vientre materno a través del aborto. La mujer, que debiera ser respetada y cuidada, ahora es instrumento comercial del placer, del negocio, de las pantallas… eso es lo “MODERNO”.

Las últimas noticias sobre el calentamiento global, la aparición de fenómenos naturales como “EL NIÑO” es sólo una advertencia a chidar y hacer algo para que esto no prosiga. Pero a las grandes y pequeñas empresas de emisiones contaminantes sólo les importa llenar sus bolsillos, lo mismo que a los traficantes y deforestadores de bosques. En esa misma actitud, estamos cada uno cuando favorecemos el descuido llenando de basura y desperdicios contaminantes. Bueno, hay para mucho.

Valoremos la naturaleza, hay que cuidarla y promover la educación, el respeto a los demás, sobre todo y por encima de todo el respeto a este Dios que nos vio nacer. Descubrir a este Dios que, más que recriminarnos, nos ama cual padre que espera el abrazo de su hijo muy querido. Volvamos a descubrir a Dios en la naturaleza, en lo que Él creó con amor para nosotros.

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